10 Partes de tu Cuerpo que no Sirven para Nada

Tu cuerpo es una máquina maravillosa, capaz de soportar las pruebas más extremas y compuesto por una cantidad de elementos (órganos) que nos dan nuestro bien más preciado, la vida. Desde que se comenzaron las investigaciones en medicina, se han develado la mayoría de los misterios que encierra nuestro cuerpo y aunque todavía quedan algunos, desde que somos pequeños se nos enseña cuáles son los principales sistemas en el cuerpo humano, las funciones de los órganos y todo lo que necesitamos para entender que sucede en cada uno de los momentos de la vida. Pero hay elementos del cuerpo que no están asociados a ninguna función en particular, que no sirven para nada específicamente. Parece raro, pero es cierto, y aquí te los vamos a enumerar.

El apéndice por ejemplo, es un órgano del que se habla justamente cuando es necesario extirparlo. Darwin afirmó que el apéndice era útil para la digestión en la época de hervíboro del ser humano. Desde que comenzamos a ingerir alimentos de una digestión más sencilla.

Las muelas de juicio nos traen una cantidad de dolores y trastornos cuando aparecen. Ahora se sabe desde la adolescencia si tendrán espacio o no en nuestra boca, y muchas veces también se quitan. Los primeros humanos tenían que masticar una cantidad importante de plantas, por lo que tener otra hilera de muelas era muy útil. Hoy solo el 5% de la población tiene un juego sano de las terceras muelas.

El coxis es una de las partes del cuerpo que más duele cuando se golpea. Es el segmento final de la columna vertebral, se piensa que es un sobrante que quedó de cuando nuestros antepasados tenían cola.

La plica semilunar es el tercer párpado situado en la esquina del ojo por el conducto lacrimal. Los humanos podrían haber tenido toda una membrana para cubrir el ojo de escombros. Hoy solo conservan ese pequeño pliegue a modo de recuerdo.

Las costillas cervicales son un conjunto de cosillas en el cuello que son un vestigio de la edad en la que los humanos eran reptiles. Todavía el 1% de la población las tiene y a menudo causan problemas en nervios y arterias.

El Punto de Darwin es un punto pequeño ubicado en la parte superior de cada oreja, pegado a la piel. Puede ser el vestigio de una forma más grande que ayudaba a los hombres a oír los sonidos más distantes.

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