13 maneras de adelgazar (solo una con ejercicio!)

Hay mitos en torno a la figura perfecta que frecuentemente nos desaniman a intentar siquiera tener un físico un poco más saludable. Algunos de estos incluyen la idea de que hay personas que tienen un metabolismo mágico que les permite comer lo que quieran sin engordar, y que los demás mortales están condenados por una “historia genética familiar de obesidad” que es incorregible.

La única diferencia que hay entre las personas naturalmente delgadas y las que tienen sobrepeso, son los hábitos. Y estos se pueden cambiar. A veces parece difícil, porque nuestro cerebro está acostumbrado a hacer algunas cosas de forma automática, pero lo cierto es que se puede cambiar con pequeños actos que ni siquiera cuestan dinero. Por eso, si quieres predisponer a tu organismo a que queme grasas de forma natural, estos son 13 hábitos que adelgazan y que no incluyen matarse en el gimnasio.

Mascar chicle

Si, lo has leído bien: mascar chicle. Es posible que relaciones este hábito como uno que arruina los dientes. Y lo cierto es que esto es verdad si se lo consume en exceso, y no es lo mejor para los niños en desarrollo, pero para los adultos puede ser una buena estrategia.

Los especialistas han descubierto que es una excelente manera de hacer que se produzca una sensación de saciedad, al mascarlo antes de cada comida. Inicialmente el azúcar que desprende incita los deseos de comer, ya que libera insulina. Pero cuando se sigue masticando el mismo chicle y este pierde el gusto original, se produce más saliva la cual disminuye los deseos de ingerir alimentos.

Beber agua antes de almorzar

Esto se logra bebiendo un vaso de agua fría. Así de simple. El agua predispone al metabolismo a actuar más rápido y también llena previamente el estómago, por lo que los deseos de comer son mucho menores.

Sumado esto al efecto desintoxicante del agua, la cual tiende a llevarse las grasas del sistema digestivo, lo que se obtiene es uno de los efectos adelgazantes también relacionados con su consumo frecuente.

Un desayuno nutritivo y saludable

Algunas dietas proponen saltear algunas comidas, y muchas personas terminan por no desayunar, lo cual es más fácil debido al estilo de vida acelerado. Pero lejos de ayudar a perder peso, esto hace que el peso aumente, porque para la siguiente pitanza el hambre es el doble de lo normal.

Además, el cuerpo ha pasado unas 8 horas sin comer, por lo que necesita reponer energías para comenzar el día de forma completa. Por eso, es necesario tener un desayuno completo que preferentemente incluya hidratos de carbono naturales.

Engaña a tu mente con platos pequeños

El factor mental es importante a la hora de controlar los hábitos alimenticios. Y el truco de comer en platos pequeños puede ser más útil de lo que imaginas. Tal es el caso, que este consejo forma parte de las propuestas de varias asociaciones de salud.

Prueba esto sirviéndote la siguiente comida en un plato de postre o en un cuenco mediano. Verás que el resultado es que te sentirás más lleno al terminar de comer. Es buena forma de reeducar a tu mente.

Disfruta cada bocado masticando mucho

Una costumbre de la vida moderna agitada, implica el comer a las apuradas, masticando torpemente cada bocado, antes de tragarlo para que llegue al sistema digestivo. Esto solo ayuda a engordar más.

La señal de saciedad se tarda en llegar unos 20 minutos al cerebro. Si en el ínterin no masticamos, comemos mucho más de lo necesario. Por eso hay que masticar cada bocado, y molerlo hasta que ya no tenga mucho gusto, antes de deglutirlo definitivamente.

Comer sin tele y sin ninguna tecnología

Otro problema de la hora de comer, es hacerlo mirando la televisión. Este es otro factor que sin dudas colabora con la subida de peso. Se aplica también para todo tipo de tecnología que actualmente se usa, tal como smartphones o tablets.

El acto de alimentación debería tener toda la atención debida, para incluir factores tales como comer más lento. Si se mira la televisión, se mastica de forma automática y sencillamente se come mucho más. También, las publicidades que se miran en esos momentos, aumenta el deseo de comer alimentos nada saludables. Debes comer sin mirar la tele.

Ir a dormir temprano

El hábito de ir a dormir tarde, favorece malas costumbres como las de seguir consumiendo alimentos solo para pasar el rato. Quién se acuesta tarde tiende a comer más comida chatarra, a beber más refrescos con mucha azúcar o incluso a tomar bebidas alcohólicas.

Durante la noche, el metabolismo se pone lento, porque somos en realidad seres diurnos. Lo mejor es comer liviano e ir a dormir temprano, para descansar y consumir las reservas corporales durante el sueño.

Dormir 8 horas completas

El cuerpo necesita dormir 8 horas para poder desempeñarse correctamente. De lo contrario abundará el cansancio, las distracciones y el metabolismo estará lento la mayor parte del día.

Un mal descanso modifica el ciclo de producción del cortisol en la sangre, lo cual afecta al páncreas que incrementa la hipoglucemia, que dan más ganas de comer. Por eso, dormir bien ayuda a adelgazar.

Una habitación fresca y agradable

Cuando hablamos de temperatura fresca, nos estamos refiriendo a unos 36,5º C. No más que esto. Estas temperaturas ayudan a que el cuerpo genere más calor, lo cual tiende a quemar la grasa corporal.

Este es el mecanismo natural que genera el metabolismo para defenderse de las bajas temperaturas. Para proteger el cuerpo, las células grasas queman energía para producir calor. Es un proceso que las reduce y las disminuye.

Comenzar el día con una ducha fría… ¡brrr!

No parece lo mejor, cuando hemos salido de la calidez deliciosa de la cama. De hecho es una idea bastante desalentadora. Pero es un buen método para activar la termogénesis desde las primeras horas.

De la misma manera que en el punto anterior, el cuerpo, al sentir frío comienza a generar calor a través de sus lípidos. En consecuencia, también los quema. Aunque hay que tener el valor de estar bajo el agua durante al menos 3 minutos.

Consumo de Vitamina D

La Vitamina D, tiene la virtud de activar el metabolismo, lo cual es favorable sobre todo para personas que tienen poco nivel de esta, y por eso les resulta difícil perder peso. Se la puede consumir mediante la ingesta de alimentos como huevo, salmón y diversos peces enlatados.

Otra forma es tomando sol durante un paseo diario. No hay que insolarse para esto. Basta con caminar a la sombra y tomar aire fresco. Esto estimula el desarrollo natural de la Vitamina D.

Hacer el amor con frecuencia

Esta es una buena noticia para todos los que están en pareja. Hacer el amor con frecuencia libera endorfinas que contrarrestan el estrés. Pero lo más importante es que es una actividad en la que se quema unas 85 calorías por cada encuentro.

Así que esto es un dato muy interesante, tratándose de un acto tan divertido y agradable.

Práctica de ejercicio moderado

Esto siempre es clave a la hora de bajar de peso, pero la buena noticia es que no tiene que tratarse de pasar horas agotadoras en el gimnasio. En realidad con la práctica de alguna actividad de unos 20 minutos a media hora diaria, esto es más que suficiente.

Se puede caminar, trotar, nadar o tan solo subir y bajar escaleras. Si vives en un edificio baja por estas, en vez del ascensor, en el caso que no tengas prisa. Estos pequeños gasto de energía, pueden sumarse para lograr un gran descenso del volumen corporal.

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